Las escuelas de piano como una evidencia histórica de la evolución del instrumento.

Las escuelas de piano han sido directamente afectadas por la evolución del instrumento. Aunque no es el único determinante, el desarrollo del piano y en general de los instrumentos de teclado, han diversificado la técnica para tocarlos. Es así como sabemos que, por ejemplo, una composición escrita por Bach, no sonará (o no debería) sonar igual a una escrita por Mozart. 

La búsqueda de nuevas sonoridades y recursos musicales, desembocó en la creación y adaptación de nuevos mecanismos. A su vez, estos mecanismos permitieron la exploración de muchas más ideas musicales que para las que fueron pensados inicialmente. El piano originalmente conocido como Clavicembalo col et piano e forte (Clave con piano y forte), tuvo su origen en Florencia, Italia cerca de 1709. De las manos de Bartolomeo Cristofori, tuvimos el primer instrumento que reemplazaba con martillos los plectros del clave. Además, mediante un nuevo mecanismo, permitía al ejecutante sólo con el tacto modificar la intensidad del sonido. 

Con el desarrollo de un nuevo instrumento, todas las posibilidades conocidas hasta entonces, se habían ampliado exponencialmente. Así que, además de las temporalidades y los periodos musicales, las escuelas de piano sufrieron los cambios del instrumento, afectando su técnica, forma de comprender y ejecutar la música en la historia. 

Fueron necesarios bastantes años para que el invento de Cristofori se expandiera por toda Europa. De su prueba piloto -que duraría dos años-, se hizo una extensa descripción en uno de los medios impresos más importantes de Italia, el Giornale dei letterati d’Italia. Gottfried Silbermann tuvo acceso a esta información cuando, en 1725, fue posible su traducción al alemán. 

Los dedos ágiles no construyen pianistas.  

Unos años después, cerca de 1730, Gottfried Silbermann fabricaba pianos en Alemania, y gracias a él, Bach pudo conocer este nuevo instrumento alrededor de 1736.

Las críticas de Bach recayeron sobre la rigidez del mecanismo y la debilidad de los agudos, sin embargo, el compositor del Clave Bien Temperado, reconoció que el “tono” de este instrumento era agradable. 

Con unas pequeñas modificaciones tomando en cuenta las observaciones de Johann Sebastian Bach, Silbermann obtuvo la aprobación de este unos años más tarde. Pero, es de cuestionarse si era tan importante la aprobación de Bach. La maestría del compositor en otros instrumentos de teclado es innegable; sin embargo, ¿de qué servía tal maestría si no se permitía tocar el piano como un instrumento nuevo, sino como un clave u órgano más?  Habría sido imposible avanzar en la escuela de piano  si lo concebíamos, solamente, una variante a los instrumentos de tecla ya existentes.

A diferencia de Johann Sebastian, su hijo Carl Philipp Emmanuel Bach, pudo marcar un precedente en la ejecución del piano. Aunque su calidad en ejecución de cualquier instrumento de teclado no alcanzaba la de su padre, su expresividad, lo superaba. El aporte de C. P. E. Bach quedó conservado en su Versuch über die wahre Art das Clavier zu spielen (Ensayo sobre el verdadero arte de la ejecución en instrumentos de teclado). El libro se convirtió en uno de los más importantes para la escuela de piano, pues trata sobre temas técnicos, teóricos y musicales. Clementi agregaría más tarde sobre el Versuch, “Todo lo que sé de digitación y del nuevo estilo, en resumen, todo lo que sé del pianoforte, lo aprendí en este libro”.

Morirse de risa con Mozart; la escuela de piano propuesta por el prodigio austriaco. 

Nacido el 27 de enero de 1756, en Salzburgo, Austria, Mozart es aquel prodigio del que casi todos hemos escuchado hablar. Wolfgang Amadeus Mozart fue músico en toda la extensión de la palabra; como ejecutante (en el clavicordio, piano o violín), como compositor y posteriormente director. 

Mozart tuvo su primer contacto con la música al escuchar a Maria Anna Mozart, su hermana, estudiar sus lecciones de clave. Las primeras lecciones impartidas al genio, estuvieron a cargo de su padre, el compositor, profesor y violinista, Leopold Mozart. Giras en su infancia, desempleo en su juventud, derroche económico en su adultez y una muerte solitaria y pobre es la historia más conocida del genio, pero, ¿qué pasa con sus aportes en la escuela de piano?

La escuela de piano clásica.

Sin las cartas de Mozart habría sido muy complicado trazar su línea biográfica. Hoy sabemos algunas de las ideas sociales del compositor, los momentos más difíciles de su vida, entre otras cosas. La escuela de piano que el compositor definió para la posteridad también quedó plasmada en sus cartas. En dichas cartas, el compositor tenía una expresión constante “morirse de risa” , con la que se refería a todas aquellas cosas que le causaban mucha gracia. 

 De entre sus cartas, resaltamos una en la que narra cómo tocó la considerada prodigio Maria Anna Stein, hija del constructor de pianos Johann Andreas Stein. En una crítica que se convierte casi en burla, el compositor narra cada detalle de la ejecución de Maria Anna. Mozart casi se” muere de risa” cuando vio que la pianista se sentaba más cargada hacia la derecha del piano, en vez de al centro. También, advierte que Maria Anna diferenciaba los pasajes que eran iguales, a través de la velocidad. Es una carta extensa que, si el compositor tenía congruencia entre sus acciones y palabras, nos permite conocer su estilo como ejecutante. 

El periodo clásico se distinguió con los ejecutantes sentados al centro del teclado, sin expresiones exageradas. Los pasajes iguales o similares no sufrían ninguna alteración en la agógica. La muñeca ligera, los dedos en contacto con las teclas y los brazos en la misma altura (es decir sin levantarse) fueron la escuela de piano ideal en el periodo clásico.

Al igual que en otros instrumentos las escuelas de piano han ido cambiando como el instrumento mismo. Además, el “gusto” de los intérpretes de la época, la función de la música en la sociedad y la facilidad económica de algunos, limitaba o permitía la evolución de la técnica pianística. Los grandes del teclado, no fueron los grandes de todos los teclados, solo lo fueron de los que, afortunada o desafortunadamente, estuvieron a su alcance en su época. 


Por Jocelyne Castellanos.

Violoncellista y creadora de contenido.

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 Bibliografía.

Schonberg, Harold C. Los grandes pianistas (Buenos Aires, Argentina: Javier Vergara Editor S. A. , 1990).

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Escuelas de piano: una evidencia histórica de la evolución del instrumento.
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Escuelas de piano: una evidencia histórica de la evolución del instrumento.
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Las escuelas de piano se han establecido por la genialidad de sus intérpretes. Descubre estas evidencias históricas.
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